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Problemas psicológicos asociados
 

En principio, una persona que tartamudea puede tener -o no tener- los mismos problemas psicológicos que una que no tartamudea. Como hemos apuntado antes para hablar de la personalidad, tampoco se ha demostrado que en la base de la tartamudez se encuentren problemas psicológicos específicos, de la misma manera que la tartamudez no es causa necesaria para que surjan problemas psicológicos. Hay muchas variables (desde la severidad de las disfluencias hasta la percepción que tiene el tartamudo sobre su problema) que pueden influir en que se den en mayor o menor medida trastornos de conducta en el tartamudo, si bien hay que tener en cuenta que los tartamudos, precisamente debido al sufrimiento que a menudo conllevan las dificultades de comunicación, somos más vulnerables a padecer algunos problemas psicológicos como depresión, fobia social, etc.

Trastorno por evitación experiencial

    El tartamudo no sólo puede presentar un problema de logofobia (miedo a hablar), sino que puede llegar a padecer un "trastorno por evitación experiencial". Así, el tartamudo trata de evitar situaciones y experiencias, inhibiendo su actividad social y las relaciones con los demás, lo cual puede desencadenar sentimientos de inferioridad y sufrir un autoconcepto de persona limitada.

Indefensión aprendida

    García Higuera afirma que "el tartamudo, si siente la falta de control sobre su habla y percibe el castigo social sistemáticamente, puede entrar en un proceso de indefensión aprendida y deprimirse". En efecto, la pérdida de control puede ser una causa de la depresión, pero también de la ansiedad ante la comunicación.

Emociones negativas

    Las dificultades y a veces la imposibilidad de comunicarse con fluidez pueden provocar en el tartamudo una actitud negativa hacia la comunicación, generando una serie de emociones, como sentimientos de frustración, de vergüenza, de culpabilidad, que en ocasiones nos hacen derivar hacia la resignación o el abandono y otras están en la base de conductas hostiles o de agresividad en las relaciones sociales.